LA SELECCIÓN DE LA RAZA
LA CRÍA LA REPRODUCCIÓN LA SELECCIÓN LA CONSANGUINIDAD
LA SELECCIÓN. LOS SISTEMAS SELECTIVOS INSTITUÍDOS.

 Para ir adentrándonos poco a poco en lo que supone la selección de la raza del perro de pastor alemán, creemos que lo mejor es realizar una primera aproximación, analizando la realidad existente en nuestro propio  país, en España, en estos momentos.
 Si hoy Vd. pretende comprar un pastor alemán en España, se le van a ofrecer los siguientes “productos”:
 

a)  El perro sin pedigree.
b)  El pastor alemán con pedigree solamente.
c)  El pastor alemán con pedigree y tatuado por el RCEPPA o por un Club afiliado a la WUSV (Unión Mundial de Clubes de la raza PastorAlemán).
d)  El pastor alemán “seleccionado” (concepto que después explicaremos).

Estudiemos qué es cada cosa:
a) El estrato más bajo es el del perro sin pedigree, y estamos hablando con toda la intención de “perro”, y no de “pastor alemán”, porque, aunque se anuncien como tales, en realidad no pueden acreditar en forma alguna su pertenencia a esta raza y, por lo tanto, cabe más que una duda razonable sobre la autenticidad de sus orígenes como especímenes de ella. En realidad este tipo de perros subsiste y permanece en el mercado por el desconocimiento y la falta de información del público en general, al que además se confunde desde diversas instancias con toda clase de desinformaciones y malformaciones de la opinión, con terminologías inventadas y carentes de contenido cierto y de veracidad, como esas denominaciones de “perro lobo”, “perro policía”, “pastor alsaciano”, etc., que se quieren presentar como sinónimas de “pastor alemán”.
El perro sin pedigree suele ser fruto de esas camadas incontroladas que el “particular” suele realizar por simple diversión o que se ha encontrado como resultado de una monta accidental y no deseada, y que, aunque tenga verdadera constancia de que uno o ambos padres no fuesen pastores alemanes, sin embargo anuncia y vende esos cachorros como tales. Lógicamente este tipo de producto es el más barato del mercado, con precios ínfimos que suelen desorientar a los compradores poco informados que consultan varios puntos de venta para comparar precios.

b) El segundo tipo, el pastor alemán con pedigree solamente, se corresponde con aquel que ya tiene una cierta credencial de perro perteneciente a la raza, cual es el certificado de inscripción en el Libro de Orígenes de una Sociedad Canina oficialmente reconocida; a éste sí que podríamos otorgarle, pues, la denominación de “pastor alemán” con base en ese documento oficial. Sin embargo, dentro de los representantes de la raza, el pastor alemán sólo con pedigree ocupa el escalón más bajo de la selección, y vamos a tratar de explicar por qué.
El pedigree es un documento que recoge la genealogía del perro, es decir, sus antepasados más directos, como son padres, abuelos y bisabuelos (en el caso de los emitidos por la Real Sociedad Central de Fomento de las Razas Caninas en España). Esta Sociedad Central Canina en España (la RSCE) es la delegada por el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, y por lo tanto del propio Gobierno español, para la llevanza y teneduría del Libro de Orígenes Español (L.O.E.), donde se inscriben los perros nacidos en nuestro país que sean fruto del cruzamiento de dos perros de una misma raza que estén previamente inscritos en ese LOE (y también de los importados de otros países que acrediten su genealogía en el Libro de Orígenes de su país de procedencia).
 Los únicos requisitos para tramitar la inscripción en el LOE de una camada son:
 

1)  que los padres estén previamente inscritos en él (y sólo desde el pasado año 2000, que estén identificados mediante tatuaje o microchip)
2) que los propietarios del padre y de la madre firmen un impreso de notificación de salto y nacimiento de la camada declarando los datos de los perros de su propiedad que han sido cruzados
3) que se abonen las tasas correspondientes

Se extiende, por lo tanto, este documento de inscripción en el LOE, basándose únicamente en la buena fé de los firmantes de la notificación de salto y nacimiento, al declarar los datos correspondientes. Además no existe condición alguna para los perros reproductores, solamente que su edad esté comprendida entre 1 y 10 años para los machos, y entre 1 y 9 años para las hembras, límites éstos que, en el caso de esta raza en concreto, nos parecen inapropiados, por cuanto a los 12 meses de edad los pastores alemanes no están aún totalmente desarrollados, y porque a los 9 ó 10 años puede que sus condiciones no sean las óptimas para engendrar una camada saludable 
Este tipo de “producto” suele ser también típico de un criador “particular” u ocasional, ya algo más preocupado por la calidad de sus camadas que en el caso anterior, pero no muy orientado hacia la auténtica selección. También responde al producto ofrecido por los "fabricantes" de perros de cualquier raza y a los simples comerciantes, mayoristas o minoristas. Ocupa, pues, un escalón inmediatamente superior al del caso anterior, tanto en precio como en calidad o selección de la raza.

c)  El pastor alemán con pedigree y tatuado por un Club de la raza sería la siguiente categoría que se mueve dentro de este mercado nacional.
Los Clubes de raza, que hoy en día proliferan para cada una de las variedades caninas existentes, son en realidad una “invención” de los creadores del pastor alemán, siendo el SV (Verëin für Deutsche Schäferhunde, o Club germano del pastor alemán) la asociación pionera en este tipo de iniciativas de agrupación de aficionados y criadores, y que fue fundado como tal en 1.899.
La Asociación Mundial de Clubes del pastor alemán (la WUSV) fue constituída en 1.974, y desde entonces lucha por implantar una normativa uniforme entre todos los países miembros.
En España el Club de esta raza es el Real Club Español del Perro de Pastor Alemán (Real CEPPA). El RCEPPA, cargado de todos los defectos que cada cual pueda achacarle con algún fundamento, es en realidad el Club que aglutina a la mejor afición española, a los mejores criadores (la mayor parte sin ánimo alguno de lucro), y la organización por ahora más exigente en cuanto a la selección y mejora de la raza dentro de nuestras fronteras.
“Criar por el CEPPA” (como coloquialmente se dice), ya no es sólo “criar por criar”. Los miembros del Club se someten voluntariamente, en su condición de tales, a una normativa mucho más rigurosa que la requerida por la RSCE para la crianza. 
En primer lugar, se exige desde 1.986 la identificación de los perros mediante el tatuaje.
Además, el tatuaje del Club no es solamente IDENTIFICATIVO, como el de la Real Sociedad Canina, sino que además es SELECTIVO, por cuanto se exigen toda una serie de requisitos para los reproductores, de forma que si no los cumplen sus camadas no serán tatuadas.

Para que un perro, macho o hembra, pueda ser autorizado para criar (lo que se conoce como obtener el “apto de cría”), se piden los siguientes requisitos: 
 

1) Que esté declarado oficialmente “libre de displasia”.
2)  Que sea mayor de 18 meses de edad.
3) Que obtenga en edad joven (de 18 a 24 meses) la máxima calificación de “Muy Bueno”, o bien en edad adulta (más de 2 años) la calificación media de “ MuyBueno” siempre en una prueba Monográfica del Club. Por último, para los ejemplares de más de 5 años, se contempla la posibilidad de realizar pruebas específicas de “aptitud para la cría”.

Veamos qué suponen entonces estos requerimientos:

1) La displasia de cadera es una enfermedad degenerativa que padecen las razas caninas de medio y gran tamaño en general (y menos las razas pequeñas y toys). Consiste en una falta de la debida congruencia entre la cabeza del fémur y la cavidad de la cadera (acetábulo) donde encaja y “engrana” ese hueso, el fémur. Su origen se supone preponderantemente hereditario, aunque parece demostrado que también influye la crianza que tenga el perro (su alimentación, su ejercicio físico, traumatismos, suelo inadecuado, exceso de peso en el cachorro, etc.)
La enfermedad decimos que es degenerativa porque normalmente “vá a más”, es decir, que esa falta de una perfecta conjunción entre el fémur y la cadera produce un progresivo desgaste de los huesos y la aparición de artrosis en la zona, pudiendo llegar en casos graves hasta el total desprendimiento del fémur, con lo que la pata completa no tiene punto de apoyo en el que sostenerse, y el movimiento se vé así entorpecido o incluso totalmente impedido, existiendo fuertes dolores. En casos menos graves, el cuadro es más atenuado, pero también existen signos de dificultad al andar y molestias.
En 1.968 el Club germano de la raza, el SV, pionero siempre en todo tipo de iniciativas cinófilas, instauró el control radiológico de caderas en los pastores alemanes. Por entonces, un 2% de los animales radiografiados tenía displasia grave, un 26% displasia media y un 41% displasia leve, estando exentos de la enfermedad sólo el 31%. 
Treinta años después, en 1.998, la situación ha cambiado radicalmente. Sólo un 1% presenta displasia grave, sólo un 4% displasia media y sólo un 11% displasia leve. Los animales libres de displasia son ¡el 84%!. Esto es un claro indicativo de la eficacia que ha supuesto esta medida.


   En España, el Real CEPPA implantó el sistema de control radiológico de caderas en 1.984, primero en régimen voluntario, haciéndolo obligatorio para que un perro sea autorizado para criar a partir del 1 de Enero de 1.989. 
El sistema requiere que el perro haya cumplido el año de edad, para que el desarrollo esquelético esté prácticamente concluído; que la radiografía se haga por un veterinario autorizado por el Club; que ésta recoja los datos del perro (tatuaje identificador, nombre, fecha de nacimiento, apellido del propietario y fecha de realización), que estarán grabados con letras y números de plomo en la propia placa; que el facultativo compruebe la veracidad de los datos y la auténtica identidad del perro radiografiado, estampando su firma en la placa y en el dorso del pedigree en prueba de conformidad; que dicha radiografía, junto con el pedigree, se tramite a través del Club para ser remitida al Dr. Wilhelm Brass de la Universidad de Hannover para su diagnóstico oficial (en este Profesor veterinario alemán, brillante investigador de la enfermedad, se centran los dictámenes de las radiografías de pastores alemanes hechas en casi todo el mundo, aunque hay algunos países que tienen un comité o una persona delegada autorizados a examinar las que se hagan en su propia nación).
Una vez realizado ese diagnóstico oficial, la oficina del Dr.Brass estampa en el reverso del pedigree  su sello y el resultado del examen de la placa, con una “a”, que significa ausencia de displasia, y el grado de exención que posea. Hay tres grados: “a” Normal, que supone perfecta conformación de la estructura coxofemoral y total ausencia de vestigios de la enfermedad; “a” Fast Normal (o Casi Normal en España), que supone un estado próximo a la normalidad y a la total ausencia de displasia, pero con ciertas formas de transición; y “a” Noch zuggelassen (o Todavía Permitido en España), que supone un estado intermedio entre la ausencia de displasia y la displasia leve, es decir, una displasia ligera.
Si el diagnóstico hubiera sido de displasia media, grave o muy grave, el perro en cuestión quedará definitivamente excluído de la cría por el Club para toda la vida.
NOTA.- En la actualidad se está implantando en Alemania un nuevo sistema, el de “valor de cría”, referido a la predisposición a transmitir la displasia de cadera, que básicamente consiste en la asignación de un índice a cada perro, en razón a los datos que se van conociendo de su familia y de su reproducción, que se revisa trimestralmente y que se hace público para conocimiento general. Convenido un índice máximo de 100 para las camadas proyectadas, no se autorizarán aquellas cuyo índice medio, obtenido como media de los índices de los dos reproductores, supere el 100. Es decir, si,  por ejemplo, queremos cruzar a una hembra con índice 102, el macho tendrá que tener como máximo un valor de cría 98, para que la media (98+102)/2 sea igual a 100. El sistema, aplicado ya en razas como el Hovawart, o en el control de la luxación de cristalino en los ojos de los terriers alemanes de caza, está aún en fase de implantación dentro del SV, pero es seguro que llegará a exigirse definitivamente por la WUSV.

2) La edad mínima exigida por el Real CEPPA para poder procrear es de 18 meses, algo más acorde con el desarrollo de los perros. Para el SV alemán esta edad es de 24 meses para los machos y de 20 para las hembras, mucho más segura en este aspecto.

3) Por último es necesario que el perro comparezca en competición en la clase Jóvenes o Abierta de una exposición Monográfica del Club, en la que se someterá al examen completo de un juez especialista de la raza, demostrando su carencia de defectos dentales no permitidos, tener los machos los testículos bien formados y descendidos en la bolsa escrotal, no tener otros defectos anatómicos graves, superar sin problema una prueba de disparo con pistola de fogueo, demostrando su estabilidad ante las detonaciones, marchar varias vueltas alrededor del juez para mostrar sus correctos aplomos y un movimiento ágil, fluído y enérgico, sin mostrar síntomas de excesivo cansancio, tener un comportamiento normal, ni agresivo ni tímido; en definitiva, un completo análisis de su adecuación a todas las exigencias del estándar de la raza, tanto en lo anatómico y estructural, como en lo psicológico y en la dinámica de su movimiento.
En clase Jóvenes (de 18 a 24 meses) el perro deberá ser calificado por el juez con la máxima calificación posible, la de “Muy Bueno”. Con ello sólo se permite la reproducción en esa edad anticipada a los mejores ejemplares. Si no alcanza esa máxima calificación habrá de esperar a los 2 años para presentarle en clase Abierta.
En la clase Abierta, o adulta (de 2 años en adelante), sólo se exige ya la calificación por el juez como “Muy Bueno”, que supone la ausencia de cualquier tipo de defecto. Por supuesto, a efectos de “aptitud para la cría” son válidas calificaciones superiores (de “Excelente”, que es la máxima).
Por último, el Club actualmente prevé la posibilidad de unas pruebas directas de “aptitud para la cría”, sin que medie la competición entre los participantes que existe en las Monográficas. Está destinada a aquellos ejemplares que hayan superado los 5 años de edad, y consiste en un examen similar individualizado, que el perro debe superar a criterio del juez con la calificación mínima de “ Muy Bueno”. 
Reuniendo todos estos requisitos, habrán de remitirse a las oficinas centrales del Club el pedigree con el sello de la “a” libre de displasia y la calificación acreditativa correspondiente, para ser registrado como perro “apto para la cría”, y a partir de ese momento podrá realizar camadas que serán reconocidas y tatuadas por el Club, siempre y cuando el otro ejemplar progenitor, su “partenaire”, también cumpla con todos ellos. Sin todas estas condiciones, las camadas descendientes de perros aún no declarados “aptos”, no serán tatuadas.
  Además de todo ésto, la estructura organizativa del Club prevé las figuras de los Delegados de Cría y de los Inspectores-Tatuadores de camadas, que tienen la misión de velar por el cumplimiento de toda la normativa vigente en cada momento por parte de todos los criadores, así como la potestad de visitar las camadas - que les han de ser obligatoriamente notificadas- para comprobar datos, estado de los cachorros y de la madre, higiene y salubridad de las instalaciones, etc.
  También las reglamentaciones acerca de la crianza que tiene establecidas el RCEPPA son más restrictivas; por ejemplo, prohiben la consanguinidad excesiva (inferiores a 2-3, es decir que un mismo antepasado esté presente en 2ª generación –abuelos- de un miembro de la pareja, y en 3ª generación –bisabuelos- del otro componente del apareamiento). La RSCE, por su parte, es totalmente permisiva en este aspecto, pudiendo registrarse incluso camadas entre padres e hijos o entre hermanos. (La consanguinidad muy estrecha, el incesto, puede ser muy valiosa para fijar caracteres raciales en los orígenes de una raza, pero después resulta muy peligrosa, pues se podrían fijar más los defectos que las virtudes, independientemente de que pueden aparecer taras importantes derivadas de esa exagerada proximidad genética).
NOTA: Los avances de la ciencia Genética registrados en los últimos tiempos han permitido desarrollar métodos de acreditación de la paternidad, a través del análisis del ADN. Llevado más allá, el procedimiento puede permitir la confección de “pedigrees genéticos”, que aseguren la veracidad de los antepasados. El SV alemán, otra vez pionero entre todas las instituciones, ya ha implantado el sistema en fase voluntaria, y el RCEPPA tiene el proyecto de llevarlo a la práctica en nuestro país a partir del año 2002. 
 Un pastor alemán con pedigree y tatuado por el RCEPPA es entonces un pastor alemán muchísimo más seleccionado, con mayores garantías que el pastor alemán sólo con pedigree.

e) La última categoría que hemos enumerado antes ha sido la del “pastor alemán seleccionado”. Y es que hay aún más peldaños que subir en la escala del sistema de selección. Dentro de los pastores alemanes con pedigree y tatuados por el RCEPPA u otro Club de la WUSV, los mejores aspiran a algo más del simple “apto de cría”, a la categoría de “recomendado para la cría” o “Körung”. 
El Körung, que justamente podríamos traducir al castellano como la “Confirmación”, “Selección” o “Recomendación para la crianza”, es un grado selectivo, instaurado por el SV, mucho más exigente que la simple “aptitud para la cría”. No se trata ya de “admitir” para la reproducción a un ejemplar por estar ausente de cualquier tipo de defecto, sino que constituye, por definición, una expresa “selección” de un perro que reúne los suficientes méritos como para ser “aconsejable” su empleo en la crianza para tratar de mejorar la raza. Todos los que logran esta selección quedan registrados en el “Körbuch”(o Libro del Körung), que mantiene el “Köramt” (u Oficina del Körung) dentro de la sede Central del SV.
Los requisitos necesarios para optar a poder presentarse a una prueba de Körung son:
 

1)   Estar inscrito en el Libro de Orígenes de un país
  miembro de la WUSV y estar tatuado por un Club
  miembro de la WUSV.
2)   Tener cumplidos los dos años de edad.
3)   Estar en posesión de la “a” de libre de displasia.
4)   Haber superado una Prueba de sociabilidad (BH)
5)   Tener aprobada una Prueba de Trabajo (SchH, 
  CEPPA, Brevet, IPO, RCI), como mínimo de grado I .
6)   Haber pasado una Prueba de Resistencia (AH).

Las Pruebas de Trabajo son básicamente unos exámenes compuestos de 3 disciplinas: rastreo, obediencia y protección. En ellas se trata de demostrar la capacidad olfativa, el equilibrio, el control por el guía, y el coraje del perro. Están estructuradas en unos ejercicios fijos, iguales para todos, que el perro, después de ser bien entrenado, debe ejecutar lo más ajustadamente posible al Reglamento, siendo calificada su actuación por un Juez de Trabajo. El Reglamento varía muy poco, por no decir nada, de un tipo de pruebas a otro, y los nombres de cada una responden a la institución que las creó, que las organiza, y que haya autorizado el título de Juez al examinador actuante en cada caso. Así, el “Schutzhund” (SchH) es la prueba instituída por el SV y que es valorada por jueces autorizados por el Club germano. El “CEPPA” es exactamente la misma prueba, pero organizada por el Club español y examinada por un juez de trabajo nombrado por el Real CEPPA. El “Brevet”  es una prueba de la Societé du Chien de Berger Allemand (SCBA), el Club francés. El “IPO” (“International Prüfung Ordnung”) corresponde a la nomenclatura alemana y el “RCI” (“Règlement de Concours International”) a la denominación francesa de un mismo reglamento internacional instaurado por la Fedération Cynolgique Internationale (FCI); en España es la prueba que organiza la Real Sociedad Canina Española (RSCE), como miembro de la FCI, y que evalúan sus propios jueces autorizados; la prueba española ha sido admitida por la WUSV como prueba válida para el Körung en el año 2000. Las Pruebas de Trabajo están además organizadas en tres niveles, I, II y III, según un grado de dificultad progresivo de los ejercicios, y hay que tener aprobado el nivel inferior para aspirar al inmediatamente superior. Para el Körung, como decíamos, se exige tener aprobado únicamente el primer nivel, el grado I.
La Prueba de Resistencia consiste en un recorrido de 20 Km. al trote que el perro debe realizar acompañado por su guía (a pie, a caballo, en bicicleta, etc.) y sujeto por éste de una correa, con algunas paradas intermedias en las que el Juez actuante, que sigue a los perros durante todo el recorrido, debe determinar que el perro no muestre disfunciones fisiológicas, cansancio excesivo, lesiones musculoesqueléticas, debilidad de aplomos y de almohadillas plantares, etc., y también que no se haya dañado durante la marcha. Está más destinada a tratar de descubrir todos esos tipos de deficiencias anatómico-estructurales y físicas que el animal pueda tener, que a demostrar realmente una “resistencia”, en el estricto sentido de la palabra, aunque no cabe duda que el perro ha de tenerla para superar la prueba.

  Reuniendo todos estos requisitos, se optará al examen de Körung propiamente dicho (Ankörung). Los encargados de realizar estos minuciosos exámenes son los Körmeisters (que puede traducirse como “Maestros Confirmadores”). Un Körmeister es nombrado exclusivamente por el SV alemán, entre los más expertos y reputados Jueces de estructura oficialmente autorizados del SV; tienen, pues, una muy dilatada trayectoria y una gran experiencia, y ocupan el más alto rango entre los Jueces de pruebas.
  El Ankörung (o Confirmación) se compone de los siguientes exámenes: a) Prueba de carácter, en la que a lo largo de toda la comparecencia del perro ante el Körmeister se comprueba su seguridad, su equilibrio y su temple. b) Prueba de disparo, en la que a una distancia de 15 pasos se efectúan dos detonaciones de una pistola de fogueo de 6 mm, debiendo el perro mostrar total indiferencia. c) Prueba de coraje, en la que el perro debe superar un ataque sorpresivo del figurante, que aparecerá de repente en actitud ofensiva, a lo que el perro debe reaccionar con una mordida contundente a la manga y soportar dos golpes de la vara elástica de la que vá provisto el agresor, al que luego, al ceder en su actitud amenazadora, deberá soltar a la orden de su guía; posteriormente realizará un ataque lanzado a la orden del guía sobre el figurante que se habrá alejado a más de 30 pasos y que, desde allí, retomará su actitud amenazante, el perro deberá ir sobre él y volver a apresarle mordiendo la manga, sin soltar hasta la orden de su guía, y luego mantendrá la vigilancia  hasta que éste llegue a recogerlo a su posición. d) Prueba de mediciones y pesaje, en la que con los elementos cinométricos necesarios se toman sus medidas de altura a la cruz, perímetro y profundidad torácica, etc. así como su peso, para analizar su adecuación al estándar. e) Prueba de ausencia de defectos dentales y de otra índole, examinando detenidamente la boca, testículos de los machos, longitudes de huesos y grosor o sustancia ósea, etc. f) Prueba de estructura, en la que el perro en posición estática es analizado en toda su anatomía (cruz, línea dorsal, grupa, angulaciones, etc.) g) Prueba de movimiento, en la que se comprobará el movimiento fluído, la amplitud del paso, el empuje trasero, la transmisión del empuje, corrección y paralelismo de los aplomos, etc.
  El Körmeister habrá ido dictando a los Comisarios que le secunden  todas sus observaciones, que habrán sido anotadas en el impreso de evaluación a ese efecto, y finalizará haciendo público su rapport o dictamen por megafonía, decidiendo la calificación o el tipo de Körung que otorga. Éstasta puede ser:
- No apto para Körung.
- Körklasse (abreviatura de Körung de clase) de 2ª categoría (Kkl.2ª).
- Körklasse de 1ª  categoría (Kkl.1ª).
El No apto supone que se han observado graves defectos anatómicos, de talla, dentarios, de pigmentación, de pelo largo, de los testículos, etc.
El Kkl.2ª se otorga en casos de defectos leves, tanto anatómicos como de carácter.
El Kkl.1ª es para los perros sin ninguna objeción en cuanto a su adecuación a las exigencias del estándar en todos los aspectos, morfológicos y caracteriológicos, y supone por lo tanto la máxima selección.
El Körung se otorga por un período de dos años, en el segundo de los cuales el perro deberá presentarse a su renovación; si la obtuviera en esta segunda ocasión, el Körung se le dará de por vida (“Lebenszeit”). (Así las siglas “Kkl.1ª Lbz.” que se ven al pie de algunas fotos de perros, significan que tienen Körung de 1ª clase de por vida).
Los que obtienen el Kkl.2ª también tienen la opción de volverse a presentar a una “Mejora de Körklasse”, como muy pronto al año siguiente y ante el mismo Körmeister que le juzgó la primera vez.

 Éste es el modelo de Selección alemán, el que se sigue también en España, que podemos decir que culmina con la obtención del Körung de 1ª de por vida. Es evidente que el grado de exigencia de cuantas pruebas debe pasar el perro (genealogía acreditada, identificación, radiografía de displasia,  superar una Prueba de Trabajo, superar una Prueba de Resistencia, superar el Ankörung, y volver a aprobarlo a los dos años) hace que realmente podamos estar hablando, como decíamos al principio, de “pastores alemanes  seleccionados”, no  sólo ya de “pastores alemanes con pedigree y tatuados”. Vuelve a ser éste otro gigantesco escalón en la calidad y selección del producto que se nos vá a ofrecer, y en el mercado nacional podemos decir que es el máximo grado de exigencia que podremos encontrar.

 Ésta es la realidad presente hoy en España, las distintas clases de perros que nos vamos a poder encontrar.

EL SISTEMA ALEMAN.
 Aunque, como hemos señalado, en España seguimos el sistema alemán de selección, nos separa aún una gran distancia de la cuna de la raza, donde, entre otras cosas, la cría no está permitida al margen de las normas del Club. 
En Alemania, el SV lleva el propio Libro de Orígenes del pastor alemán (el “Schäferhunde Zuchtbuch” –o abreviadamente, el SZ- ), de acuerdo con la Sociedad Canina germana, la VDH. Controla, por lo tanto, absolutamente todas las camadas de pastores alemanes que se realizan en su país, y todas ellas se efectúan bajo sus propios reglamentos.
En Alemania, el SV expide dos tipos de pedigrees; el pedigree de color rosa supone que el perro proviene del cruce entre perros seleccionados, con Körung; el pedigree de color blanco indica que uno o los dos padres no son perros seleccionados.
Por otra parte, el pedigree alemán no es un documento vacío de contenido, abarca a cuatro generaciones e incluye una completa información sobre estos antecesores (rapport del Körung, grado de exención de displasia, calificación obtenida en pruebas de estructura, fecha de nacimiento, escuelas de trabajo, hermanos y sus resultados en exposiciones, sus escuelas, su estado de cadera, etc.) Además incluye siempre una reseña de las consanguinidades del perro hasta la 5ª generación, y la referencia al tipo de pelo y al color, ajustándose a la realidad.
El sistema selectivo para la cría se basa fundamentalmente en el Körung, pero las cifras que allí se manejan son casi impensables para nuestro país. En Alemania nacen unos 30.000 pastores alemanes al año; obtienen las pruebas de trabajo un número próximo a los 30.000 también, y logran el Körung unos 5.000. (En España nacen unos 12.000 pastores alemanes con pedigree, se tatúan por el Club sólo unos 4.000, obtienen las pruebas de trabajo  algunas decenas, y el número de Körungs es aún prácticamente insignificante).
El reglamento de crianza del SV es un buen modelo a imitar; no podemos comentarlo aquí en toda su extensión, pero, por resaltar algunos aspectos, señalaremos los siguientes: Los machos sólo pueden realizar un máximo de 40 montas al año, aunque para algunos reproductores señalados el límite se amplía hasta las 60 cubriciones; a los propietarios de los machos les está prohibido extender hojas de salto en blanco, y a los criadores firmar los pedigrees de los cachorros sin los datos del nuevo propietario. Las hembras con Körung sólo pueden ser cubiertas por machos sin confirmar con la expresa autorización del Körmeister. No se permite criar a una hembra más de 6 cachorros; el Club dispone de “nodrizas” para las camadas más numerosas, y los cachorros criados por una de ellas se identifican en su pedigree por una “A” (de “Amme”, que en alemán significa “ama de cría”). A las perras que hayan sufrido tres operaciones de cesárea para parir se les prohibe criar en el futuro. Los cachorros no pueden ser cedidos antes de la octava semana de edad. Y hay muchas más precisiones y normas de obligado cumplimiento que, como decimos, podría ser de gran interés aplicar en España.

EL SISTEMA FRANCES. 
En nuestro vecino país, en Francia, la SCBA tiene organizado un sistema selectivo “sui generis”, digno de ser comentado.
Primeramente, tiene establecido un Test d’Aptitudes Naturelles (TAN), que comprende una prueba de sociabilidad, una prueba de disparo y una prueba de coraje. Se exige que los ejemplares tengan al menos 10 meses.
En segundo término, tienen la “Confirmation” (“Confirmación”) para ejemplares de más de 15 meses. Consiste en un examen morfológico, en estática y en movimiento, y una prueba de sociabilidad y de indiferencia al disparo. Se pueden dar dos calificaciones “apte” y “1er. Choix”. La primera, el “apto”, se dá a los que merecieran una calificación de “Bon” y “Très Bon” en una exposición; la segunda, la “selección de 1ª ”,  a los que fueran “Très Bon 1” o “Excellent” en una exposición, y que además acrediten la “A” libre de displasia y tener superado el “TAN”. La “Confirmation”, a efectos internos, la SCBA la equipara con el Körung alemán de 1ª y de 2ª clase, pero vemos que no exige haber superado ninguna prueba de trabajo. Como detalle, apuntemos que la calificación “Très Bon 1”  (“Muy Bueno 1”) es allí  la máxima en clases Jóvenes o Muy Jóvenes, y equivalente a un “Excelente” en clases superiores, o sea “más” que “Muy Bueno” (“Très Bon”). El sistema coexiste, sin embargo, con el del Körungen, que se reserva a los ejemplares ya confirmados antes, que tengan más de 2 años y menos de 8, libres de displasia, y titulares de una prueba “Brevet ring” o “Brevet Campagne”, de RCI, IPO o SchH, que puedan justificar una calificación mínima de “Bueno" en exposición y que hayan pasado una prueba de resistencia.
Un siguiente paso en su sistema selectivo es la “Recommandation” (“Recomendación”), es decir, la declaración de “recomendables para la cría”, y no solamente “aptos” o “seleccionados”. Para los machos se exige que hayan sido Auslese o Excelente en la Sieger de su país en clase Abierta, o Excelente en clase “Competition” (que es una clase adulta reservada a perros de trabajo). Para las hembras, las mismas condiciones, más una alternativa más, obtener el Excelente en la exposición de primavera, reuniendo también los otros requisitos y superar la prueba de carácter correspondiente. 
Por último, está establecido en Francia el título de “Elite”, destinado a los mejores reproductores. Exige, para los machos,  haber tenido al menos 4 hijos “Recommandé” con no menos de 3 hembras diferentes. Y para las hembras, haber producido al menos 3 hijos “Recommandé”  de 2 camadas diferentes. Si el propio perro reproductor, macho o hembra, es así mismo un sujeto “Recommandé”, se le concederá el  título de “Elite A”, y si no lo es, el  de “Elite B”.
Todas estas calificaciones se recogen en los pedigrees, que no son emitidos por la propia SCBA, sino por la SCC (Societé Canine Centrale).

OTROS SISTEMAS.
 Existen muchos otros sistemas en el mundo, cada cual adaptado a unas circunstancias cinófilas nacionales, como la "súmula" de los países latinoamericanos (equivalente a una "confirmación morfológica"), pero básicamente todos siguen, o aspiran a seguir, un único modelo de selección, igual para todos los países afiliados a la WUSV. Un acuerdo definitivo entre ésta y la FCI para poder implantarlo es el principal reto que se ha de afrontar en el siglo XXI.

 El objetivo de todo sistema selectivo global debe ir encaminado a la mejora de la raza. De todos los modelos establecidos pueden extraerse elementos aprovechables y otros menos importantes, o incluso algunos necesarios de urgente revisión, no deseables o desechables por completo. Cien años después de su origen, el pastor alemán demanda un esfuerzo de “imaginación” por parte de todos, una recuperación del espíritu creador y “aventurero” de los fundadores, y un abandono de las posturas “atrincheradas” en las normas establecidas. Las normas deben estar al servicio de la selección, y no al revés. 
 

CONSULTAR:
LA CRÍA LA REPRODUCCIÓN LA SELECCIÓN LA CONSANGUINIDAD
 
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