El
pastor alemán despertó el interés del mundo casi desde
su nacimiento como raza canina, aunque su mayor expansión se dió
a partir de la Primera Guerra Mundial, contienda en la que estos perros
demostraron sus grandes cualidades en todo tipo de tareas al servicio de
la humanidad. Su versatilidad y adaptabilidad fueron su mejor "tarjeta
de presentación" como perros de utilidad, y su imagen, distinta
a la de otras razas y más próxima a la lupoide, llegó
a fascinar a muchos, reavivando quizá una remota memoria de la ancestral
relación del hombre con el lobo.
Desde
comienzos del siglo XX, la divulgación y difusión del perro
de pastor alemán fue imparable, auspiciada por una excelente política
a tal efecto puesta en práctica por el SV (Club alemán de
la raza), y se fue extendiendo progresivamente por todo el orbe. Después
fueron naciendo los Clubes del pastor alemán en diversas naciones
y continentes, a imagen del SV, y en 1.968 se creó la EUSV
(Unión Europea de Clubes del pastor alemán), la cual daría
paso finalmente a la WUSV (Unión Mundial de Clubes del pastor alemán),
fundada en 1.973 con 66 asociaciones miembros de 57 países diferentes.
Hoy,
más de cien años después, puede que ya no exista un
rincón del planeta donde no esté presente el pastor alemán.
La raza ha conquistado la más merecida fama entre todas las nacionalidades,
etnias y países, y es, sin alguna duda, la que cuenta con la más
numerosa población a nivel mundial.
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